/7.5.4/video-js.css" rel="stylesheet">     Ocho claves para un lavado capilar perfecto • Guapísimas

Todos los días, mal. Con agua caliente, peor. Cuanto más champú, más limpio. Todos los días escuchamos o leemos afirmaciones de este tipo, pero ¿Sabrías decir si son certezas o falsos mitos?

La peluquera madrileña, Diana Daureo, dueña de su salón homónimo en Madrid, nos ayuda a desvelar estos misterios. Si sigues sus ocho claves, el pelo te quedará como recién salido de la peluquería. ¡No te los pierdas!

El pelo hay que lavarlo cuando lo necesita

La frecuencia de lavado no depende del tipo de pelo. Da igual que sea un cabello seco, teñido, liso, rizado… El tiempo entre lavados varía en función de la cantidad de grasa que desprenda nuestro cuero cabelludo. Lo ideal para que el cuero cabelludo este sano sería lavarlo dos o tres veces por semana, pero si lo hacemos más a menudo con un champú adecuado no sufre daños ni el pelo ni el cuero cabelludo.

Es importante elegir un buen champú

Hay que escoger el champú y acondicionador que mejor le vaya a nuestro cuero cabelludo, tipo de cabello y estado del cabello. Estas tres categorías nos dicen la línea de tratamiento que mejor le va a cada pelo. Se pueden intercalar diferentes objetivos y necesidades. Por ejemplo, si tienes el pelo rubio con reflejos amarillos puedes alternar tu cuidado capilar habitual con un champú violeta.

Doble lavado: ¿sí o no?

Si te lavas el pelo dos o tres veces por semana, mejor sí. Si eres de lavado diario, entonces no.

Para un buen lavado hay que mojar todo el pelo a conciencia antes de aplicarse la primera dosis de champú, poner una pequeña dosis en la mano y distribuir bien por todo el cuero cabelludo, masajeando con movimientos circulares. Al final, aclarar.

Siempre acondicionador

Cuando nos lavamos el pelo es indispensable aplicar un buen acondicionador, ya que aplaca la cutícula y ayuda a que no se quede tan abierta. Además, suaviza el cabello y evita su encrespamiento.

La temperatura ideal para aclarar es entre 35º y 38º

Un aclarado suave, pero a conciencia –y a esa temperatura-, hará que se eliminen bien los restos de producto para que quede un cabello brillante y sin sensación de grasa o suciedad.

¿Cuándo desenredo?

Desenredar bien el pelo es muy importante para lucir un cabello limpio, bonito, ordenado, lustroso… Para hacerlo bien, siempre hay que empezar de medias a puntas y, por último, la raíz. Lo ideal es hacerlo antes de mojar el pelo (ya que, una vez húmedo, es más vulnerable a los tirones y se puede partir).

En todo caso, no lo hagas muy fuerte, ve poco a poco. Si tiras mucho harás que se rompa. Si ves que hay zonas en las que es más complicado desenredar, una vez lavado, usa un spray hidratante que facilite el peinado. Masajea el pelo de arriba a abajo y sigue peinando. Verás cómo, poco a poco, logras acabar con la maraña.

Primero, toalla. Después, secador

Cuando termine el proceso de lavado, mi recomendación es secar el pelo con una toalla dando pequeños toques, sin frotar, simplemente haciendo presión con las manos. Si frotamos podemos debilitarlo e inducir a que se rompa.

A cada pelo, su tipo de secado

El pelo fino y liso, lo ideal es secarlo boca abajo, consiguiendo así darle volumen a la raíz.

Si tenemos el pelo rizado, tenemos que aplicar un producto adecuado para definir los rizos y secar con un difusor o al aire.

En cabellos encrespados con onda podemos secarlo con secador, aunque lo ideal es dejar secar al aire para que no se rompa su estructura y no se encrespe más.